Historia y reconocimientos
Desde 1906, Casa Caridad es una iniciativa impulsada y sostenida por la sociedad civil valenciana, comprometida con la erradicación de la pobreza y la exclusión social en la ciudad. A lo largo de más de un siglo, ciudadanos, empresas e instituciones han unido esfuerzos para dar una respuesta organizada, humana y continuada a las personas más vulnerables.
Este recorrido histórico y los reconocimientos recibidos reflejan ese compromiso colectivo y la confianza depositada en una entidad independiente, profundamente arraigada en Valencia y fiel a su vocación social.

1906 | El origen
Nacimiento de una iniciativa ciudadana
Casa Caridad nace en 1906 por impulso del entonces alcalde de Valencia, José Sanchis Bergón, como respuesta organizada a la mendicidad y a la pobreza extrema que afectaban a la ciudad a comienzos del siglo XX. La iniciativa surge tras una reunión celebrada en la Alcaldía el 6 de marzo de 1906, en la que participaron representantes de distintos ámbitos sociales, profesionales y culturales de la Valencia de la época.
Entre los impulsores del proyecto destacan figuras como el periodista Luis Gil Sumbiela y el farmacéutico José García Zahonero, quienes plantearon la necesidad de crear una institución civil e independiente que garantizara alimento y atención digna a las personas más vulnerables, sin connotaciones políticas ni religiosas.
Primeros pasos y atención directa
Desde sus primeros días, comienza su actividad en un local provisional situado en la calle Guillén de Castro, donde ya en la primera semana se distribuyen más de 2.000 bonos de comida. Los archivos recogen incluso los nombres de algunas de las primeras personas atendidas, como Salvadora Cortelles y Bautista Rodrigo Pons, reflejo del carácter humano y cercano que definió la institución desde su origen.
Este primer periodo sienta las bases de un modelo de solidaridad urbana sostenido por la implicación ciudadana y el compromiso institucional, dando inicio a una trayectoria que se mantendría ininterrumpida a lo largo de más de un siglo.

1909 - 1910 | La primera sede
Consolidación institucional
Entre 1909 y 1910, Casa Caridad da un paso decisivo con la construcción de su primer edificio propio en el Paseo de la Pechina, diseñado y dirigido de manera altruista por el arquitecto Antonio Martorell Trilles. Las obras comenzaron en 1908 y permitieron consolidar la actividad de la entidad en un espacio estable y adecuado a su creciente labor social.
Aunque la inauguración oficial del edificio tuvo lugar el 19 de marzo de 1910, día de San José, el centro ya había abierto provisionalmente sus puertas el 24 de mayo de 1909, coincidiendo con la visita a Valencia del rey Alfonso XIII y del presidente del Gobierno Antonio Maura, con motivo de la Exposición Regional Valenciana.
Reconocimiento público
Durante ese mismo año, Casa Caridad recibió también la visita de destacadas personalidades, como la infanta Isabel y la reina Victoria Eugenia, reforzando el reconocimiento público de la institución. En este contexto, se produjeron gestos simbólicos de gran relevancia, como la cesión de los derechos del Himno de la Exposición por parte de José Serrano y Maximiliano Thous, cuyos beneficios se destinaron íntegramente a la entidad.
La apertura de esta primera sede supuso la consolidación definitiva de Casa Caridad como una institución estable, arraigada en la ciudad y preparada para afrontar los importantes retos sociales que marcarían las décadas siguientes.
1920–1930 Crecimiento
Apoyo institucional y social
Durante las décadas de 1920 y 1930, Casa Caridad vive una etapa de crecimiento y consolidación, impulsada por el aumento de la demanda social y por una mayor implicación institucional y ciudadana. Bajo la presidencia de José Sanchis Bergón, al frente de la entidad hasta 1924, la organización amplía recursos, estructura su gestión y refuerza su capacidad de atención.
En estos años, el apoyo del Ayuntamiento de Valencia resulta clave. En 1925, los concejales Ricardo Muñoz Carbonero y Eduardo Llagaria promueven el incremento de la subvención municipal, que se consolida en 1929, cuando el alcalde Carlos de Souza Álvarez, marqués de Sotelo, fija una aportación de 50.000 pesetas, una cantidad muy significativa para la época.
En 1934, bajo la presidencia de Antonio Noguera Bonora, la Asociación Valenciana de Caridad impulsó la construcción del albergue, ampliando de forma decisiva su acción social.

Iniciativas solidarias
Paralelamente, la sociedad valenciana se vuelca con Casa Caridad a través de iniciativas solidarias y actos benéficos. Figuras del ámbito cultural y artístico, como Luis Gascó Oliag y Manuel Navarrete Mayans, organizan funciones benéficas en el Teatro Principal, mientras que otros eventos similares contribuyen a generar recursos y visibilidad social.
Se refuerza la estabilidad económica de la institución y se consolida su imagen como un proyecto colectivo, sostenido por la colaboración entre ciudadanía, empresas e instituciones públicas, y preparado para afrontar los profundos cambios sociales que se avecinaban.
1936–1939 Guerra Civil
Continuidad en tiempos de conflicto
El estallido de la Guerra Civil española (1936–1939) supone uno de los periodos más complejos en la historia de Casa Caridad. En un contexto marcado por la escasez, la inseguridad y la desestructuración social, la entidad mantiene su actividad asistencial, adaptándose a una realidad extrema y cambiante.
A pesar de las dificultades, continúa ofreciendo alimento y acogida a una población cada vez más vulnerable, demostrando una capacidad de resistencia y compromiso.
Independencia y vocación humanitaria
La institución logra preservar su carácter independiente y su vocación humanitaria, manteniéndose al margen de los vaivenes políticos y centrando su acción en la atención directa a las personas necesitadas. Esta actitud permitió garantizar la continuidad del servicio incluso en los momentos más críticos del conflicto.
La experiencia de la Guerra Civil marcaría profundamente el modelo de actuación de Casa Caridad en las décadas posteriores, reforzando su papel como refugio social y como espacio de estabilidad en tiempos de crisis.
1940–1960 Consolidación social
Respuesta en la posguerra
Tras la Guerra Civil, Casa Caridad afronta el difícil contexto de la posguerra, marcado por la escasez, el hambre y la precariedad generalizada. La entidad refuerza su papel como red de apoyo esencial para muchas personas y familias, consolidando su función social en una ciudad duramente golpeada por las consecuencias del conflicto.
Casa Caridad amplía y estabiliza sus servicios, garantizando atención diaria y continuada. La institución mantiene sus puertas abiertas sin interrupción, reforzando su carácter de refugio permanente para quienes carecían de recursos básicos en un periodo especialmente adverso.
La riada de 1957
Uno de los episodios más significativos de este periodo se produce en octubre de 1957, cuando la gran riada de Valencia provoca graves daños en la ciudad. Las aguas del Turia alcanzan hasta dos metros de altura en la sede social de Paseo de la Pechina, que, pese a ello, vuelve a reorganizarse para atender a las personas afectadas. Una placa en el edificio recuerda aún hoy aquella tragedia.
Casa Caridad se consolidad como una institución sólida, capaz de sostener su labor incluso en situaciones extremas.
1970–1980 Nuevas realidades sociales
Cambio de perfiles de exclusión
A partir de la década de 1970, Casa Caridad comienza a adaptarse a nuevas formas de pobreza y exclusión social. Los cambios económicos, sociales y demográficos del país generan perfiles de vulnerabilidad distintos, lo que obliga a la entidad a revisar y ampliar su modelo de intervención.
La atención deja de centrarse exclusivamente en la cobertura de necesidades básicas para incorporar acciones orientadas al acompañamiento social y la respuesta a situaciones de marginación más complejas.
Evolución del modelo asistencial
En este periodo, Casa Caridad refuerza también su dimensión cultural y social, acogiendo iniciativas solidarias, colaboraciones ciudadanas y actos benéficos que contribuyen a mantener el apoyo social a la institución. La entidad se prepara así para una etapa de modernización progresiva, sin renunciar a sus valores.
Cobran especial relevancia figuras vinculadas a la continuidad institucional, como la familia Ferrer, iniciada décadas atrás por el periodista Lucas Ferrer Donderis, cuya vinculación con Casa Caridad se prolonga a lo largo del tiempo y simboliza la fidelidad de la sociedad valenciana a la entidad.
Asimismo, la institución mantiene una intensa relación con la vida cultural y social de la ciudad, acogiendo iniciativas solidarias y reforzando el apoyo ciudadano que permitirá afrontar, en las décadas siguientes, un proceso de modernización y profesionalización de su intervención social.
2000-2010 Profesionalización
Actualización de infraestructuras y servicios
Se inicia un proceso de modernización progresiva orientado a adaptar su labor a las nuevas realidades sociales y a un modelo de intervención más profesional. En el año 2000, la entidad acomete la renovación del edificio del Paseo de la Pechina, mejorando instalaciones y servicios para responder a las necesidades de las personas atendidas.
Durante esta etapa, Casa Caridad amplía su acción más allá de la atención básica, incorporando programas vinculados a la integración social, la orientación personal y el acompañamiento continuado, manteniendo siempre su independencia institucional y su arraigo en la sociedad valenciana.
Reconocimientos institucionales
El año 2006 marca un hito simbólico con la celebración del Centenario de la entidad. En este contexto, Casa Caridad recibe importantes reconocimientos, como la Medalla de Oro de la Ciudad de Valencia, concedida por el Ayuntamiento, y la Cruz de Oro de la Orden Civil de la Solidaridad Social, otorgada por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
Estas distinciones suponen un reconocimiento público a un siglo de labor ininterrumpida y refuerzan el posicionamiento de Casa Caridad como una institución histórica, sólida y plenamente vigente en el ámbito social valenciano.
2010–2025 | Crisis, emergencias y continuidad
Respuesta ante situaciones críticas
Antonio Casanova Safont, penúltimo presidente de la Asociación Valenciana de Caridad, impulsó decisivamente la profesionalización de la institución y promovió la creación del centro de Benicalap, un proyecto pionero en España destinado a personas convalecientes en riesgo de exclusión social.
En los últimos años, Casa Caridad ha continuado adaptándose a un contexto social cambiante, marcado por nuevas formas de exclusión y por situaciones de emergencia que han puesto a prueba su capacidad de respuesta. Durante la pandemia de la COVID-19, la entidad mantuvo su actividad esencial, reorganizando servicios y recursos para seguir atendiendo a las personas más vulnerables en un momento de especial dificultad social, sin cerrar sus puertas ni un solo día.
Más recientemente, episodios como la DANA, que afectó gravemente a distintos puntos de la Comunidad Valenciana, han vuelto a situar a Casa Caridad como un actor clave en la atención social de emergencia, ofreciendo apoyo y acompañamiento a las personas damnificadas. Esta etapa estuvo presidida por Luis Miralles Torija-Gascó, a quien le correspondió liderar la institución en la gestión de estas dos graves situaciones de emergencia social.
Cierre de una etapa
Hoy, Casa Caridad afronta el presente y el futuro fiel a sus valores fundacionales, combinando más de un siglo de historia con una intervención social profesional, humana y adaptada a las necesidades actuales, reafirmando su papel como entidad de referencia en la solidaridad urbana en Valencia.
2025 – Actualidad
Apertura a la sociedad valenciana
A partir de 2025, Casa Caridad inicia una nueva etapa de apertura a la sociedad valenciana, orientada a reforzar su papel como entidad social de referencia, cercana, transparente y plenamente conectada con la ciudadanía, las empresas y las instituciones.
Esta nueva fase apuesta por una mayor visibilidad social, una comunicación más clara del impacto real de la entidad y una participación activa de nuevos colectivos, sin renunciar a más de un siglo de historia y compromiso social.
Modernización y profesionalización
Bajo el impulso de la nueva presidenta Elena Sánchez Calvo, Casa Caridad aborda un proceso de modernización y profesionalización que refuerza su modelo de intervención social. Esta etapa se centra en actualizar estructuras, metodologías y herramientas, incorporando una visión estratégica adaptada a los retos sociales actuales y futuros.
La combinación de tradición y modernidad define este nuevo tiempo, en el que Casa Caridad mira al futuro con una identidad renovada, una intervención social sólida y una clara vocación de servicio a la sociedad valenciana.
Nuestros reconocimientos
Cruz de Oro de la Orden Civil de la Solidaridad Social otorgada por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales
2006
Medalla de Oro de la Ciudad de Valencia entregada por el Ayuntamiento de Valencia
2006
Alta Distinción de la Generalitat concedida por la Generalitat Valenciana
2009
Gran Cruz de la Orden Civil de la Solidaridad entregada por el Ministerio de Sanidad, Políticas Sociales e Igualdad
2016
Medalla de la Cruz Roja
2022


