14 Ene Casa Caridad reparte alimentos a 3.350 personas en 2025 y alerta del aumento de familias al límite por el alza de precios
- La entidad ha entregado 20.289 carros de alimentos y productos básicos y 13.324 cheques Consum durante el año
- Las entregas se han duplicado en los últimos cuatro años y crecen un 26% respect a 2024
Casa Caridad advierte sobre la creciente fragilidad económica de muchas familias de Valencia ante la escalada del coste de vida. En 2025, la entidad ha atendido a 3.350 personas a través de su servicio de reparto de alimentos y productos básicos, un recurso que se ha convertido en un apoyo esencial para hogares que, pese a contar con ingresos, no consiguen cubrir gastos imprescindibles. La nacionalidad mayoritaria de las personas atendidas es la española, un indicador de que esta realidad afecta cada vez más a familias de nuestro entorno cercano.
A lo largo del año, Casa Caridad ha realizado 20.289 entregas de carros con alimentos y productos de primera necesidad y ha distribuido 13.324 cheques Consum, destinados a facilitar la compra de productos básicos. El volumen global de entregas aumenta un 26% respecto al año anterior y confirma una tendencia sostenida: en los últimos cuatro años, las entregas se han más que duplicado, reflejo del impacto que la inflación y el encarecimiento de la vivienda, la energía y la cesta de la compra están teniendo en la economía doméstica.
En este contexto, Casa Caridad alerta también del aumento de situaciones de pobreza energética, es decir, hogares que, por falta de ingresos suficientes o por el encarecimiento de los suministros, no pueden asumir con normalidad el gasto de luz, gas o calefacción. Esta realidad se traduce en dificultades para mantener una temperatura adecuada en casa y tiene un impacto directo en la salud física y emocional, el bienestar y la vida diaria. En muchos casos, obliga a las familias a tomar decisiones límite: priorizar el pago de recibos o cubrir otras necesidades básicas como la alimentación, la higiene o los gastos escolares.
“La subida de los precios está empujando a muchas familias que trabajan y viven de alquiler, a una situación límite. No llegan a fin de mes y se ven obligadas a recurrir a este servicio para salir adelante y evitar que su situación se deteriore aún más”, explica Elena Sánchez, presidenta de Casa Caridad. “Cada vez atendemos a más personas que antes no habrían pedido ayuda. Es una pobreza que se extiende de forma silenciosa”.
Un recurso clave para evitar el deterioro social
El reparto de alimentos de Casa Caridad no solo cubre una necesidad inmediata. También funciona como un recurso preventivo: permite estabilizar a las familias en momentos críticos, evitar el endeudamiento y reducir el riesgo de que una dificultad puntual acabe derivando en situaciones más graves de exclusión. La entidad subraya que esta realidad se observa especialmente en hogares con menores a cargo, en familias monoparentales y en personas con empleos precarios o ingresos insuficientes para afrontar gastos fijos.
En este contexto, Casa Caridad insiste en que el apoyo alimentario continúa siendo un pilar imprescindible, y recuerda que la demanda no se concentra únicamente en momentos puntuales del año, sino que se mantiene elevada de forma continuada.
Llamamiento a la colaboración
Casa Caridad anima a la ciudadanía, empresas y entidades a colaborar con este servicio a través de donativos, aportaciones económicas o apoyo estable como socios/as, fórmulas que permiten sostener la entrega de productos básicos y responder con agilidad a una realidad social cambiante.
Con casi 120 años de trayectoria, Casa Caridad desarrolla en Valencia programas de alimentación, acogida, vivienda, educación infantil y acompañamiento social, con un modelo profesional y de atención continuada orientado a mejorar las condiciones de vida de personas y familias en situación de vulnerabilidad.